martes, 15 de septiembre de 2009

Sorpresas te da la vida

Sumergido en un espiral de felicidad, alegría y frenesí, provocado por el aire fresco, con una notable desintoxicación, resultado de el paso del tiempo, no se dio cuenta de que los días siguieron su marcha hasta que una hermosa mañana de un atípico 15 de septiembre, ella toco a su puerta... seamos honestos lo real es que le habló por el messenger.

Ella no era la gran ELLA, sin embargo estaba muy cerca de aquella gran ELLA. Palabras más palabras menos, recuerdos, planes futuros, alegrías y situación actual fueron vertidos letra a letra durante una hora hasta que la conversación toco el tema fatal de ELLA, una cosa llevó a otra y surgió la frase demoledora, brutal e implacable que puso las cosas en la mente y en el alma de él, donde debieron haber estado, donde debió ponerlas al analizarlas y no dejarlas botadas por ahí transitando las arterias, los sueños y el alma: "..eso demuestra que no era el amor, el cariño, la historia, la ilusión de una vida juntos, no, ELLA lo quería como fuera, con quien fuera o con quien estuviera ahí, porque no supo estar sola como la última vez y la anterior a esa y la previa a aquella(cállate, che cállate)"

Una palabra, dos sílabas, el nombre de un chiquillo; un sonido, breve, suave, sutil... pero con tal fuerza y magnitud que tumbo una creencia, un dogma, una imagen y recuerdos, muchos recuerdos. No más preguntas, no más respuestas.

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