domingo, 24 de octubre de 2010

Comprobaciones

Definitivamente la ociosidad es la madre de todos los males, pero me pregutno ¿quién es el padre? ¿uno mismo? ¿Quién pone la simiente de los amles para que la ociosidad los engendre?

¿A que viene todo esto? Ni yo sé, aunque veoq ue demasiado tiempo solo, falta de objetivos en corto y poco dinero, para lago de entretenimiento, me están haciendo pasar una temporada caústica, si es que el término puede ser aplicado.Vamos, no hay ni siquiera agua para ponerme a hacer labores que entretengan mi mente en otras cosas... demasiada ociosidad pues.

La espera termino

Si alguna vez tuve lectores,, seguramente estos ya desaparecieron, la última vez que escribi aqui fue el 29 de enero, mucho, muchísimo ha cambiado desde entonces, mi vida ha cambiado, pero lo esencial se mantiene, la luz que guia mi camino continau creciendoy creciendo.

Hoy están lejos, y con exceso de tiempo libre he comenzado a deprimir, a no encontrar respuestas a decaer, pero este venda en mis ojos se disipa cuando pienso en ellos, y me despabilo y veo qe tengo que seguir aunque no encuentre las respuestas, a pesar de todo... trataré d eno abandonarme, trataré...

viernes, 29 de enero de 2010

Ave Fénix

Sí, lo sé un largo tiempo desde que nos encontramos la última vez frente a frente en esta pantalla. Yo te he extrañado y tú a mí probablemente no, pero como el borracho necesita un bar, yo te necesito y vuelvo a ti.

Pasado el lugar común de fechas y rituales de fin/inicio de año, puedo referirme al respecto. Para mí un nuevo año, una nueva década, un nuevo siglo, un nuevo milenio son la oportunidad que el universo nos brinda para poder renacer, reinventarnos, recapacitar, relanzarnos, resurgir, etc. la magnífica sabiduría de la naturaleza que nos permite una nueva bocanada de aire y la posibilidad de hacer, corregir, seguir, buscar y encontrar.

Fuera de clichés y sentimentalismos, lo mismo para un nuevo año, para un nuevo día, un infinito mundo de posibilidades nos esperan allá afuera y, en esta época, también aquí en la gran telaraña internacional. Red fascinante, adictiva e hilarante, un lugar de encuentro donde estar, refugiarse y compartir, por ello más y más apreciada.

He vuelto y si la energía continua recorriendo mi cuerpo volveré y junto a ti resurgiré como la mítica ave.